El mejor comienzo para un bebé sano. El embarazo es el viaje más importante de tu vida, y recorrerlo con la seguridad de un experto lo cambia todo. Nuestro control prenatal va más allá de las revisiones mensuales; es un acompañamiento médico integral que fusiona la obstetricia de vanguardia con la medicina funcional. Monitoreamos cada etapa del desarrollo de tu bebé y optimizamos tu salud celular para prevenir complicaciones, garantizando que tú y tu bebé lleguen al momento del nacimiento fuertes, sanos y plenos.
La mayor preocupación de toda madre es saber si su bebé se está desarrollando correctamente. Sin embargo, el control prenatal tradicional muchas veces se limita a medir la presión, el peso y el crecimiento de la panza. En nuestro consultorio, entendemos que la salud de tu hijo comienza en tu metabolismo. No quiero que solo “vivas un embarazo”, quiero que construyas la base de la salud de tu bebé para el resto de su vida.
Al integrar la Medicina Funcional en tu control prenatal, vigilo factores que otros pasan por alto: tu nutrición ortomolecular, tu salud intestinal, tu balance hormonal y tus niveles de inflamación. Un entorno materno equilibrado reduce drásticamente riesgos como la preeclampsia, la diabetes gestacional o el parto prematuro. No solo buscamos un resultado positivo, buscamos la excelencia en la salud de ambos.
Acompañarte significa darte paz mental.
Cada duda que tengas será resuelta con tiempo y evidencia científica, en un ambiente donde tu voz es escuchada. Contar con tecnología de ultrasonido de alta resolución en cada consulta nos permite mostrarte el milagro de la vida en tiempo real, fortaleciendo el vínculo con tu bebé mientras tú disfrutas de la tranquilidad de estar en manos de una experta.
Todo comienza con una evaluación profunda de tu estado de salud actual y tus antecedentes. Realizamos un ultrasonido de primer trimestre para confirmar la vitalidad de tu bebé, escuchar sus latidos por primera vez y determinar con exactitud tu fecha probable de parto. En esta fase, establecemos tu plan de suplementación personalizada (nutrición ortomolecular) para asegurar que el desarrollo orgánico inicial de tu bebé tenga todos los nutrientes necesarios.
Mes con mes, realizamos un seguimiento clínico riguroso. Además de la revisión física, coordinamos los estudios más críticos: el Tamiz de Primer Trimestre (semana 11-14) para descartar riesgos genéticos, y el Ultrasonido Estructural (semana 20-24) para revisar a detalle cada órgano, huesito y sistema de tu bebé. Supervisamos tus niveles de glucosa y presión arterial constantemente, ajustando tu plan de vida para mantener un equilibrio metabólico perfecto.
Conforme nos acercamos al tercer trimestre, el enfoque se centra en la preparación final. Vigilamos la posición del bebé, el líquido amniótico y la salud de la placenta. Platicamos a fondo sobre tu plan de parto, resolviendo miedos y expectativas sobre el nacimiento.
Mi objetivo es que tu embarazo llegue a término con la confianza absoluta de que tu cuerpo está listo y tu bebé está en las mejores condiciones posibles para conocer el mundo.
Mujeres que viven su primer embarazo y buscan una guía experta, detallada y empática para resolver todas sus dudas.
Pacientes con condiciones previas como hipertensión, hipotiroidismo, SOP o edad materna avanzada (mayores de 35 años).
Mamás que desean un control más natural, basado en nutrición avanzada y prevención, alejándose de la medicina excesivamente medicada.
Mujeres que han tenido pérdidas previas o complicaciones en embarazos anteriores y necesitan un monitoreo mucho más estrecho y tecnológico.
Confirmación de embarazo, ultrasonido de latido y diseño de tu plan nutricional y suplementación inicial.
Coordinación de estudios genéticos y estructurales avanzados para garantizar la salud cromosómica y formación de tu bebé.
Consultas mensuales para monitorear presión, peso, crecimiento fetal y balance de glucosa para prevenir diabetes gestacional.
En las últimas semanas, definimos la ruta del parto o cesárea, monitoreamos el bienestar fetal y preparamos tu cuerpo para el gran día.
No tienes que esperar meses para ver a tu bebé. Incluimos el monitoreo ecográfico básico en cada visita para tu paz mental.
No solo tratamos al bebé como paciente; cuidamos tu salud emocional, hormonal y metabólica para que tu recuperación post-parto sea mucho más rápida.
Sabemos que las dudas no siempre surgen en horas de oficina. Te ofrecemos una comunicación cercana y profesional para que nunca te sientas sola.
Lo estándar y más seguro es acudir a una revisión una vez al mes hasta la semana 28. A partir de ahí, las citas se vuelven cada dos semanas, y al entrar al último mes (semana 36), nos vemos semanalmente hasta el nacimiento. Este ritmo nos permite detectar cualquier cambio mínimo en tu presión o en el crecimiento del bebé de manera oportuna.
El ácido fólico es vital, pero no es lo único. Bajo nuestro enfoque funcional, recetamos nutrición ortomolecular: vitaminas en sus formas más biodisponibles (como el metilfolato), Omega 3 de alta pureza para el desarrollo cerebral del bebé, Vitamina D3 y minerales específicos. Las vitaminas genéricas a veces tienen dosis insuficientes o formas químicas que tu cuerpo no absorbe bien.
No son obligatorios, pero son altamente recomendados y fundamentales para "lograr un bebé sano". El tamiz de la semana 11-14 detecta riesgos de Síndrome de Down y preeclampsia temprana. El estructural (semana 20-24) revisa el corazón, cerebro y riñones del bebé. Contar con esta información nos permite tomar acciones médicas preventivas que pueden salvar vidas.
En la gran mayoría de los embarazos saludables, la respuesta es un rotundo sí. De hecho, el ejercicio moderado mejora tu circulación y prepara tu cuerpo para el parto. Sin embargo, siempre evaluaremos tu caso particular (si no hay amenaza de aborto o placenta previa) para darte luz verde y recomendarte qué tipo de actividades son las más seguras para ti y tu bebé.
Mi filosofía es respetar la fisiología de tu cuerpo y el bienestar del bebé. Apoyamos y fomentamos el parto natural siempre que las condiciones médicas lo permitan y sea el deseo de la madre. Si por alguna razón médica es necesaria una cesárea, la realizamos bajo los más altos estándares quirúrgicos y humanos, priorizando siempre el contacto temprano ("piel a piel") con tu bebé.
No entres en pánico. Precisamente para eso es el control prenatal. Al detectarlo a tiempo, aplicamos protocolos de nutrición funcional y, de ser necesario, tratamiento médico para mantener tus niveles bajo control. La gran mayoría de las pacientes que desarrollan estas condiciones tienen bebés perfectamente sanos si el seguimiento médico es el adecuado y disciplinado.
Tu camino hacia la maternidad comienza con una conversación.
No tienes que resolver todas tus dudas sola ni posponer más tu sueño. Compártenos tus datos de manera confidencial; me pondré en contacto contigo a la brevedad para orientarte y programar tu primera cita de valoración en CDMX o Nezahualcóyotl.